Burnley detiene al Aston Villa dirigido por Unai Emery en un empate 2-2
Resumen de los datos del encuentro
La situación de descenso del Burnley implicaba que únicamente el Aston Villa tuviera motivaciones reales en este partido, lo cual se evidenció en los primeros cinco minutos, cuando John McGinn pasó el balón a Morgan Rogers entre los defensas locales, aunque su tiro se fue por encima de la meta custodiada por el debutante en la Premier League, Max Weiß.
Ese fallo cobró mayor importancia cuando, antes de llegar al minuto 10, Emiliano Martínez apenas pudo desviar un remate de Lesley Ugochukwu, dejando el esférico servido para un Jaidon Anthony que no dudó en abrir el marcador a favor de los anfitriones, contra la corriente del dominio visitante.
El equipo dirigido por Unai Emery mostró un rendimiento muy inferior en el primer tiempo, y el Burnley estuvo cerca de incrementar su renta en la mitad de esa etapa inicial.
Loum Tchaouna impulsó las jugadas más peligrosas de los Clarets, y después de un pase suyo desde la banda, Zian Flemming se presentó libre en el área chica, pero el jugador holandés envió el balón muy alejado del arco.
Los villanos pensaron que habían igualado cuando Ollie Watkins conectó de cabeza un centro de Rogers, sin embargo el VAR invalidó la diana por una posición antirreglamentaria por centímetros.
Aun así, el tanto del empate se materializó minutos después sin controversias: Ross Barkley anotó de cabeza un córner preciso ejecutado por McGinn.
Tras el intervalo, el Villa salió con mayor determinación y su presión dio frutos en una acción inusual. Martínez, compensando su fallo previo, lanzó un pelotazo largo que Watkins aprovechó para desmarcarse de la zaga, regatear a Weiß y adelantar a los foráneos.
La euforia no duró mucho, pues un descuido por exceso de seguridad de Matty Cash resultó en una pérdida en su propio terreno. Hannibal Mejbri filtró un pase fino y Flemming colocó el balón en la escuadra para restablecer la igualdad.
Resultó sorprendente que Emery aguardara hasta pasados los 70 minutos para realizar sustituciones ofensivas, aunque uno de sus fijos malogró una chance inmejorable: McGinn, libre en el palo lejano, mandó el cabezazo por fuera con todo a su alcance.
En los instantes finales, ambos clubes dispusieron de opciones para inclinarse el triunfo, pero nadie consiguió la tercera diana. Evidentemente, el resultado final duele más al Villa, que con la victoria habría prácticamente garantizado su puesto en las plazas de Champions.