Bono, la viga maestra de Marruecos en la Copa de África
Gracias a las dos penas máximas que paró frente a Nigeria el miércoles durante la definición por tiros desde el punto penal en la semifinal, Yassine Bounou, conocido como "Bono", captó toda la atención en Marruecos, justo antes de la final de la Copa de África de Naciones (CAN) del domingo contra Senegal.
La serenidad de este portero de 1,95 metros frente al balón en el punto penal resulta particularmente importante de cara a una final que pinta muy pareja y disputada, y podría resultar decisiva para que los Leones del Atlas asesten el golpe final y logren, ante su público, su segundo campeonato continental, tras el remoto conseguido en 1976.
Para avanzar hasta la final, los tantos de Brahim Díaz (5) han sido fundamentales, al igual que las intervenciones de Bono, quien ha encajado únicamente un gol en los seis encuentros jugados por Marruecos en esta CAN hasta el momento.
Ese gol llegó en la segunda fecha de la fase de grupos, en el empate 1-1 frente a Mali.
En las demás citas (Comoras y Zambia en el grupo A, Tanzania en octavos, Camerún en cuartos y Nigeria en semifinales), Bono se erigió como el verdadero soporte sobre el cual Marruecos ha edificado su aspiración de recuperar el cetro del fútbol africano, un objetivo que parece al alcance.
"Uno de los mejores del mundo"
"No suelo centrarme en individuos, pero Bono representa una pieza esencial en nuestro equipo. Está entre los mejores guardametas del planeta", expresó con orgullo el entrenador Walid Regragui a lo largo de esta CAN.
Las cifras lo confirman: desde el comienzo de la Copa de África previa, en Costa de Marfil en 2024, hasta las semifinales del miércoles contra Nigeria en la edición actual, Marruecos ha jugado 29 encuentros internacionales, entre oficiales y preparatorios.
Bono ha asumido la portería marroquí en casi todos ellos durante ese periodo y ha recibido solo ocho goles, una marca impresionante.
Reconocido como el mejor portero de África en 2023 y 2025, recibió elogios masivos de los aficionados marroquíes el miércoles por sus atajadas ante los intentos de Samuel Chukwueze y Bruno Onyemaechi, tras haber mantenido la portería imbatida durante el encuentro, lo que llevó a su equipo a la lotería de los penales pese a sus fallos en ataque.
En la final, Bono deberá contener al Senegal de Sadio Mané, una selección que en sus dos últimos duelos ha tenido dificultades para anotar y solo ganó por la mínima (1-0) tanto en cuartos contra Mali como en semifinales frente a Egipto.
Mané y Bono militan actualmente en la liga saudí, aunque en equipos opuestos: el primero en el Al Nassr y el meta en el Al Hilal.
Con ese último, Bono participó a mediados de este año en el Mundial de Clubes, donde el Al Hilal generó revuelo al igualar con el Real Madrid en su grupo y, especialmente, al apearlo en octavos al Manchester City, antes de que el Fluminense brasileño lo detuviera en cuartos.
Raíces en España
Bono, nacido en Canadá y que se trasladó a Marruecos a los tres años junto a su familia, inició su andadura futbolística en las calles, antes de formarse en la cantera del Wydad Casablanca desde muy joven.
En 2010 ascendió al primer plantel del Wydad y dos años después emigró a España, donde forjó la mayor parte de su trayectoria, pasando por el Atlético de Madrid, el Zaragoza, el Girona y el Sevilla.
Se destacan sobre todo sus actuaciones con el Sevilla, cruciales para que el conjunto sevillano alzara la Europa League en 2020.
Otro hito en la carrera de Bono fue el Mundial de Qatar 2022, en el que Marruecos alcanzó las semifinales y donde él preservó su portería sin goles en cuatro partidos, incluyendo los choques contra Bélgica, España y Portugal.
Frente a los españoles, en octavos de final, Bono se convirtió en el protagonista durante la tanda de penales.
Un claro indicio para Senegal si el título se define desde los once metros.