Bélgica sofoca la rebelión de un valiente Egipto (1-1)

Bélgica sofoca la rebelión de un valiente Egipto (1-1)

Bélgica inauguró el Mundial en el imponente estadio de Seattle, ubicado en pleno centro de la ciudad, con el skyline como telón de fondo. Aunque la primera ocasión clara fue para Kevin De Bruyne, los Diablos Rojos se vieron sorprendidos por Egipto desde muy pronto.

Y es que los faraones abrieron el marcador en el minuto 19 con un potentísimo disparo de Emam Ashour, ante el que Courtois no pudo hacer nada, después de que Meunier le dejara un hueco.

Bélgica fue a por el empate y lo intentó, de nuevo, con De Bruyne y también con Tielemans, que conectó un cabezazo que se fue desviado por poco.

Pero Egipto, con Mohamed Salah cumpliendo 34 años, buscaba la primera victoria de su historia en un Mundial. Y tuvo el segundo gol en las botas de Ziko, con un disparo cruzado, ante el que Courtois tuvo que realizar una gran intervención.

Trossard ponía voluntad y Bélgica acabó teniendo la ocasión más clara de la primera mitad, antes del descanso. Fue con un remate desde el punto de penalti de Jéremy Doku, que se fue a las nubes.

De Bruyne, al palo

Bélgica salió a por el empate en la segunda mitad y lo tuvo en las botas de Kevin De Bruyne. El jugador del Nápoles lanzó una falta que acabó estrellándose en la madera defendida por Shobeir.

Egipto respondió con un contraataque liderado por Omar Marmoush, que remató algo escorado por encima del larguero. Pero Bélgica volvía a la carga y Tielemans, con una volea, estuvo a punto de lograr la igualada.

El partido era emocionante y había peligro en ambas bandas. Marmoush, tras una jugada rápida al recibir de Salah, pudo hacer el segundo, pero el remate que iba a la escuadra lo interceptó la defensa egipcia.

Lukaku fuerza el empate

Rudi García metió a Lukaku por De Ketelaere y un minuto después, el del Nápoles forzó el empate al rematar un centro de Meunier. El balón tocó en Hany antes de entrar en la red, por lo que el gol subió al marcador, pero no a nombre de Big Rom.

Bélgica fue a por la remontada con un cabezazo de Mechele que despejó Shobeir con una gran intervención. En el otro área, un centro-chut de Rabia que tuvo que despejar Courtois. Posteriormente, Lukaku cabeceó alto un centro de Raskin. Antes, había entrado al campo Matías Fernández-Pardo, que durante mucho tiempo sonó para la selección española.