Atlas derrota al América en el Estadio Azteca y marca el rumbo de la Liguilla en el fútbol mexicano

Atlas derrota al América en el Estadio Azteca y marca el rumbo de la Liguilla en el fútbol mexicano

América: R. Cota; K. Álvarez, I. Reyes, S. Cáceres, M. Vázquez, C. Borja (P. Salas); A. Zendejas (I. Violante), E. Sánchez (H. Martín), R. Dourado, B. Rodríguez (J. Zuñiga) y R. Veiga (V. Lima). André Jardin

Atlas: C. Vargas; G. Aguirre, M. Capasso, R. Schlegel, J. Rodríguez; A. Rocha (A. González); S. Hernández (E. Saldívar), P. Ramírez, V. Ríos, D. González y E. Aguirre (M. García). D.T. D. Cocca

América y Atlas pisaron el césped del Estadio Azteca conscientes de que un empate aseguraría el pase de ambos a la fase final del Clausura 2026. Un galardón para sus respectivas hinchadas, que han sufrido un torneo plagado de irregularidades. Ambos conjuntos se posicionaron con cautela al comienzo del encuentro, sin excesivos riesgos. Sin embargo, la sólida organización del equipo rojinegro obtendría su premio con un gol en los instantes finales.

Aunque el arranque fue tranquilo para los dos bandos, con un error aislado e inesperado del rojinegro Diego González ante la portería, el imprevisible carácter del fútbol alteró el libreto de los primeros minutos del partido, cuando el árbitro principal, asistido por el VAR, señaló una mano dentro del área de Atlas cometida por el rojinegro Victor Ríos.

Un imponente Camilo Vargas

El penalti animó a las gradas del Azteca, que hasta entonces habían seguido el ritmo pausado del juego. Deseoso de superar su bajo rendimiento desde su incorporación, el brasileño Raphael Veiga reclamó el balón. Pero, continuando con su racha de inactividad, se enfrentó al portero más experto de la liga en detener penaltis.

Colocado en el centro sin flaquear, Camilo Vargas elevó su estatus entre los aficionados atlistas al detener con calma el flojo disparo de Veiga. El colombiano sumó su tercer penalti parado en el presente Clausura y el décimo octavo desde su llegada al balompié mexicano hace siete años. Además, reforzó su aspiración a ser titular en la Selección Colombia para la venidera Copa del Mundo.

Esa parada de Vargas calentó el ambiente del partido, pese a la lluvia esporádica e intensa que surgía de vez en cuando, y reveló las identidades de ambos equipos: la disciplina táctica del Atlas y el empuje del América, liderado por Brian Rodríguez, quien ha encarnado la esperanza americanista en tiempos recientes. Aun así, el marcador inicial de 0-0 se mantuvo firme hasta el final de la primera mitad.

Al estilo Atlas

Arropado por el sólido desempeño de su plantilla en las últimas jornadas, con dos triunfos seguidos, Jardine descartó cualquier atisbo de complacencia en el descanso y modificó la formación para el segundo tiempo, retirando la línea de cinco defensores e incorporando a Patricio Salas como punta central, apoyado por Zendejas y Rodríguez en las bandas.

Este nuevo planteamiento permitió al América dominar la posesión del balón, ante un Atlas inquebrantable que persistía en la estrategia planeada para el Azteca. Pero cuando el control del esférico se volvió infructuoso, Jardine intensificó su apuesta en el minuto 70 con las entradas de Isaías Violante y Henry Martin. El retorno del emblemático delantero del tricampeón, tras dos meses inactivo por una lesión en el isquiotibial izquierdo, generó una ensordecedora ovación en las tribunas y un esquema 4-2-3-1 evidente en el equipo azulcrema.

Sin embargo, para desgracia de los americanistas, el asedio del América en el área contraria sirvió de lección para la firme zaga central del Atlas. Los argentinos Schlegel y Capasso erigieron una barrera impenetrable esa noche en el Azteca; y ante cualquier brecha menor, surgió de nuevo Vargas.

La falta de efectividad del América abrió la puerta a lo inesperado, y el fútbol concedió al Atlas una recompensa enorme cuando Alfonso González, una de esas perlas mexicanas que no han cumplido del todo las expectativas, recogió un balón en el área tras una precisa combinación rojinegra y superó la meta de Cota en el tiempo de descuento. Un desenlace típico del Atlas que colocó al equipo rojinegro en el sexto puesto para enfrentar a Pachuca, mientras que el América se verá en una eliminatoria de alto voltaje en cuartos de final contra Pumas.