Universitario aguanta y logra un valioso empate en su estreno en la Libertadores (0-0)
Resumen del partido Tolima-Universitario
En un estadio donde la atmósfera es pesada y la intensidad constante, el Universitario de Deportes captó que el primer partido en la Copa Libertadores no siempre gira en torno al balón, sino a la determinación. En Ibagué, contra un Deportes Tolima agresivo y en ocasiones superior, la 'U' consiguió un empate sin tantos que, pese al resultado, genera impresiones de solidez competitiva y una convicción: este plantel sabe capear las dificultades.
Desde el inicio, el equipo crema siguió el plan que marcaba la situación. Tolima, arropado por su afición, presionó en campo rival, dictó el tempo y forzó equivocaciones. Universitario optó por la estructura, con formaciones compactas y una guardia constante atrás. No resultó un encuentro plácido ni atractivo para los pupilos de Fabián Bustos, pero sí uno que reveló control táctico.
El primer tiempo incluyó un instante clave. Al minuto 32, cuando el control local ya era evidente, Miguel Vargas surgió con una parada crucial para impedir el gol inicial. Se trató de una parada instintiva, de aquellas que mantienen el equilibrio y forjan logros. Desde entonces, la 'U' afianzó su resolución: aguantar también significa disputar.
En ofensiva, Universitario dispuso de escasas pero nítidas opciones. La jugada al contraataque no siempre halló exactitud en la entrega final, pero sí indicó rutas viables para inquietar a Tolima. La rapidez en los costados y ciertas pruebas de tiro lejano sugirieron que el empate iba más allá de una mera protección, sino una táctica deliberada.
Un avance significativo
La segunda parte siguió el mismo esquema. Tolima perseveró y forzó, pero falló en precisión cerca del arco. Universitario, con fatiga creciente, fortaleció su unidad defensiva y manejó mejor los ritmos. Surgieron instantes de apuro, envíos al área y acciones a balón parado que demandaron atención total, pero la retaguardia crema actuó con firmeza.
El silbido final pilló a los futbolistas cremas festejando con cautela. Era lógico. Obtener un punto de visitante al comienzo del Grupo B -que integra también a Coquimbo Unido y Nacional- siempre representa un botín que podría ganar importancia con el transcurso de las jornadas. Especialmente al alcanzarlo en un terreno exigente y sin encajar goles.
Este empate, por otra parte, emite indicios relevantes. Universitario demostró que está apto para rivales internacionales desde la estabilidad atrás y el esfuerzo grupal. No fue un espectáculo, pero sí una prestación basada en la fe de conocer el objetivo.
La Copa Libertadores tiende a ser una competición de matices. En Ibagué, Universitario veló por los suyos. Y en esa labor de aguante, de organización y de espera, halló un punto que podría ser el comienzo de mayores cosas. Pues en ocasiones, en el balompié, igualar también supone progresar.