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Nunca es tarde: el balompié femenino supera los prejuicios sobre la edad en Ecuador

Nunca es tarde: el balompié femenino supera los prejuicios sobre la edad en Ecuador

Angie intercepta a su oponente, se hace con el esférico usando el pie izquierdo, se libra de la defensa y marca un tanto. Con 73 años, ha interiorizado la idea de una entrenadora ecuatoriana de fútbol que acoge a mujeres de avanzada edad bajo el lema de que nunca es tarde.

En el terreno de juego de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, los aplausos resuenan cuando Angélica Aguirre, que prefiere que la llamen Angie, sortea a su adversaria, una jugadora tres veces más joven que ella.

Desde que abandonó sus clases de inglés después de la pandemia, dividía su tiempo entre cursos de cocina, trompeta o repostería, pero un vídeo en TikTok la impulsó en enero a probar suerte en el deporte más popular.

Yo afirmo que uno envejece cuando deja de aprender cosas nuevas, declara a la AFP la profesora retirada, que ahora forma parte de las 53 participantes en el programa de Entrenamiento Integral de Fútbol Femenino, donde también hay jugadoras jóvenes.

De lunes a jueves se pone sus botas, se recoge el pelo gris en una coleta y entra en el campo olvidando sus gafas.

Su entrenadora, Mercedes Añamise, de 40 años, fundó el programa por la necesidad de ofrecer a las mujeres un lugar para practicar fútbol sin barreras debidas a la maternidad o la edad.

Un lanzamiento que lo transformó todo

La entrenadora Meche comenzó a jugar hace unos 25 años, cuando en las gradas de los campos locales las futbolistas recibían insultos en lugar de aplausos por el machismo imperante.

Su padre, que le había inculcado el gusto por el deporte, pensaba que su futuro pasaba por casarse y formar una familia. Eso varió el día que la vio anotar un gol desde un tiro libre.

Sin embargo, sus sesiones de entrenamiento se redujeron por una lesión y la maternidad. Así que decidió finalizar su trayectoria como mediocampista en 2017, un año antes de la creación de la Superliga femenina en Ecuador, y dedicarse a dirigir equipos.

La primera liga profesional surgió por imposición, ya que la Conmebol requirió a los clubes masculinos clasificados para las Copas Libertadores y Sudamericana que formaran equipos femeninos para competir en los torneos regionales.

Añamise publicó en TikTok una cuestión dirigida a las mujeres: ¿Y si te digo que aún no es tarde para empezar a jugar fútbol?.

Aquí hay mujeres de verdad, que trabajan, que cuidan de sus familias, que nunca tuvieron oportunidad de jugar, explica en sus vídeos.

Su iniciativa prospera en paralelo al auge del fútbol femenino, aunque aún muy por detrás del masculino. Según la FIFA, en 2025 esta modalidad generó 28,6 millones de dólares, un 80% más que en 2024.

La región anticipa un mayor empuje con el Mundial femenino del próximo año en Brasil.

Un entorno protegido

En el césped, donde juegan niños, Añamise da indicaciones tácticas, adapta los ejercicios a las edades y motiva a sus alumnas. Al silbato, avanzad en diagonal, ordena.

Este es un entorno de entrenamiento seguro, libre de violencia y, sobre todo, un lugar donde las madres sientan que sus hijos son bien recibidos, detalla.

Angie, la goleadora de setenta y tres años, ocultó su nuevo hobby para evitar que sus nietos trataran de disuadirla por su edad. No es que al jubilarse ya no podamos hacer nada, afirma.

La exmaestra incluso compite contra mujeres más expertas como María Elena Llumiquinga, una recolectora de residuos de 48 años que regresó a los campos tras una pausa por lesión.

Llumiquinga vaciló antes de apuntarse. Experimentó vergüenza y temor. No se veía corriendo con chicas de veinte años, pero al llegar descubrió a otras mujeres mayores de treinta.

En las ligas competitivas de barrio, las mujeres de su edad suelen quedar en el banquillo o solo para cambios, se queja esta delantera que en el pasado fue rival de Añamise en los terrenos de juego.

Aquí me siento cómoda con las chicas jóvenes y con las señoras también. Las muchachas nos valoran, dice con emoción.

Un tanto para la confianza

Una vivencia parecida a la de la entrenadora Meche ocurre en Colombia, donde la Asociación de Fútbol Femenino promueve desde el año pasado un torneo para mujeres mayores de 30 años.

Una competición así es algo muy reciente en la región, comenta a la AFP Elizabeth Oviedo, presidenta de la Asociación, que sabe de otra iniciativa similar en San Diego, Estados Unidos.

El objetivo es crear un espacio donde las mujeres compitan en igualdad, se desarrollen y cuiden de sus responsabilidades, añade.

Angie solía preguntarse: ¿Qué voy a hacer con estas jóvenes, estas chicas?. Después de varias semanas de práctica, su visión cambió: Me encuentro genial, mi confianza ha aumentado.