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Empate insípido entre Betis y Espanyol en el Sábado Santo futbolístico (0-0)

Empate insípido entre Betis y Espanyol en el Sábado Santo futbolístico (0-0)

Datos clave del encuentro Betis-Espanyol

Cuando dos conjuntos arrastran tantas fechas sin victorias no resulta algo fortuito. Cinco para los de Heliópolis y doce para los pericos. Lo evidenciaron en el arranque del partido. El local trató de dominar con la pelota, mientras el forastero apostó por las transiciones rápidas y las jugadas a balón parado.

 

Sin embargo, desearlo no basta con poderlo hacer. Para crear ocasiones mediante el control del balón se requiere jugadores con visión, inventiva, aptos para combinar o desbordar. El Betis posee talentos de ese calibre, aunque en la práctica solo se vislumbraba en las acciones de Fornals. De Antony, por instancia, cero contribución. Y para inquietar al rival sin posesión hace falta velocidad, progresión directa. El Espanyol también dispone de perfiles similares. No obstante, en los hechos, ni Dolan, ni Roberto ni Ngonge aportaron lo más mínimo. 

Lo más notable, entre disparos tibios o desviados, resultó una combinación entre Cucho, Bellerín y Ruibal que el portero Dmitrovic blocó con una gran intervención en su arco. Una parada espectacular del guardameta serbio y quejas de los aficionados locales que ya celebraban la diana. El cancerbero también reaccionó con una sólida volada ante un remate de cabeza de Altimira. Poco más antes del intermedio en un duelo sin brillo.

Intentó el Espanyol variar el pulso, probar alguna variante al reiniciar, pero solo fue un illusion fugaz. Tampoco el Betis generó acciones de mérito. Un reflejo exacto, en fin, de la sosa primera mitad que de seguro fastigió a buena parte de los 54.444 hinchas presentes en La Cartuja. Transcurrió más de una hora hasta que Dmitrovic y Álvaro Valles debieron actuar. El primero ante un avance de Cucho. El segundo frente a un lanzamiento de Edu Expósito.

Ni Pellegrini ni Manolo González, ni cualquier observador sensato, por cierto, aprobaban el espectáculo. Por ello, recurrieron a sus reservas. La apuesta del entrenador heliopolitano rindió algo superior. Dado que Chimy y Pablo García, apenas incorporados, estuvieron cerca de desequilibrar. Especialmente el canterano, que impactó el larguero con un tiro y después, en el tiempo añadido, rozó nuevamente la madera en la jugada final del partido.

Al cierre, mucho afán del Betis, escaso del Espanyol por jugársela y un empate que satisface a ambos planteles.